Libros para aprender latín

Se considera una lengua muerta la que deja de transmitirse como lengua materna de los individuos de una comunidad y, por tanto, deja de tener hablantes naturales. El latín es considerado como una lengua extinta por esta misma razón, pero lo cierto es que, aunque ya no tengamos a Cicerón o Tito entre nosotros, su idioma sigue estando presente en muchas de las expresiones de nuestro día a día: etcétera, alias, carpe diem, status quo, a priori, grosso modo, lapsus… y una larga lista de préstamos latinos que usamos casi sin darnos cuenta de que lo son.

No, el latín no se habla hoy en día, salvo en contextos eclesiásticos, pero evolucionó tal como evolucionaron los antiguos romanos hasta que llegamos al día de hoy, época en la que hablamos lenguas romances derivadas del latín; o sea, que la mayor parte del vocabulario y la gramática de estas lenguas tienen su origen en el latín.

Aprender latín, consecuentemente, nos ayuda no sólo a entender el funcionamiento y la lógica de las lenguas romances en general, sino también a apreciar la historia clásica romana escrita por los grandes autores de la época. He aquí varios libros que nos pueden ayudar en nuestro objetivo:

Método para aprender Latín

El método Schnitzler facilita la comprensión de la estructura de la lengua mediante lecturas de antiguos textos en prosa y verso, que van acompañados de lecciones de vocabulario y gramática. Se trabaja la memorización de locuciones y vocabulario, y, para ayudar en las tareas de traducción, el libro trae incorporado un extenso glosario.

Gramática Latina de Cambridge

Para sacarle el mayor provecho a la “Gramática Latina de Cambridge”, el estudiante debería contar con las nociones básicas del idioma, ya que, más bien, éste es un libro de consulta. Los ejercicios serán útiles tanto para los alumnos que ya están traduciendo textos clásicos, como para los que quieren darle un repaso a sus conocimientos.

Sea cual sea vuestra elección, recordad que “posside sapientiam, quia auro melior est” (poseer sabiduría es mejor que poseer oro).

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